Servidor Dedicado, el paso adelante desde el alojamiento web compartido
El problema de los Hosting convencionales es la compartición de servidor con otras webs que, en caso de un aumento de visitas repentino en una o varias de ellas, acaba por colapsarlo provocando la caída en todas las páginas alojadas en él.
Por supuesto, las empresas están obligadas a tener sistemas de seguridad que permitan que todas las webs afectadas puedan ser accesibles desde otro servidor… sin embargo, puesto que no es un problema muy común, lo cierto es que son pocas las que realmente están preparadas para ello.
Otro problema asociado es el descenso progresivo en el rendimiento del servidor, que alarga los tiempos de espera y disminuye la velocidad de carga de la página, empeorando la experiencia que los visitantes tendrán en nuestro sitio.
Para librarnos de toda esta problemática asociada a la compartición del servidor siempre tenemos la opción de alquilar un servidor dedicado (o incluso comprar uno). La mayoría de las empresas de Hosting ya disponen de este tipo de servicios ya que son muy demandados, sobre todo por profesionales y empresas que saben que su imagen en internet debe mantenerse impecable.
Los precios son de lo más variado y dependen de las propias características del servidor: Memoria RAM, capacidad de disco duro, procesador y sistema operativo. Normalmente el alquiler se sitúa al rededor de los 100 dólares y es, por supuesto, la opción más económica ya que la compra de un servidor supera en cualquier caso los varios miles de euros.
Inclinarnos por esta opción sólo nos aporta ventajas y ningún defecto. El control de la página se realiza exactamente igual que si hubiéramos contratado un servicio de hosting compartido (el habitual), ya que la empresa se encarga de la puesta en marcha y administración del servidor para que nosotros sólo tengamos que ocuparnos de mantener al día la página web.



